martes, 11 de junio de 2013

Un día me desperté y me encontré con otro país



¿No sabéis que los inicuos no heredarán el reino de Dios? No os hagáis ilusiones. Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los que viven de rapiña, heredarán el reino de Dios.
I Corintios, 6, 9-11

         Un día me desperté y sin darme cuenta la realidad,  que al parecer estaba hace tiempo funcionando así, me dio de bruces como un portazo en la cara. A lo mejor vivo demasiado metida dentro de una burbuja y no me había dado cuenta, o no quería darme cuenta, que el libertinaje con todas sus más feroces variantes había llegado a mi pobre Chile para instalarse, siguiendo una orden que viene de un oscuro lugar,  que ya ha hecho de las suyas en Argentina, Uruguay y Brasil. Lo veía tan lejano, tan alejado de la idiosincrasia de mi país y ahora...ahora ha entrado con el propósito firme de instalarse hasta lograr lo que se propone. Advierto que este post es un desahogo y quizás resulte algo caótico.
         ¿Cómo es posible que hasta algunos eclesiásticos de alta alcurnia piensen que una abominación como la de la homosexualidad sea sujeto de derecho? ¡Ni civil ni menos eclesiástico! Por Dios Santo, ¿acaso hemos perdido la cordura? Ya...me van a demandar por homofóbica, por discriminatoria por culpa de la famosa ley anti discriminación que sacaron en Chile... ¡bah! Pamplinas. El  error siempre es error, en toda época y momento y por más que la enferma sociedad occidental  intente decir lo contrario el orden natural no va a a cambiar por leyes humanas. 
        No recuerdo en que año exactamente empezó a considerarse que ser un homosexual era algo normal, una nueva manifestación de "amor" similar al que un hombre siente por una mujer y viceversa. Me causa una profunda extrañeza que lo que antes criticaba la mayor parte de la sociedad haya girado copernicanamente de un extremo al otro. Se tolera, se acepta esta abominación con normalidad y pobre del que ose pensar lo contrario. Es políticamente incorrecto oponerse a la homosexualidad y se corre de inmediato el riesgo de ser catalogado de nazi, fascista, fundamentalista e intolerante. No entienden que no se descalifica ni se odia a tal o cual hombre o mujer por su "condición sexual", pues eso iría en contra de la caridad. Lo que se critica y se odia es el pecado que comete tal o cual cuando le da rienda suelta a lo que es contra natura. Se odia al pecado, pero se ama al pecador; y a este pobre pecador no se le hace ningún bien a su alma si se exalta su pecado y se le dan todas las facilidades para que siga pecando.
         Es doloroso escuchar como se hace una apología diaria a través de los medio de comunicación de los homosexuales. He escuchado por estos días que es signo de una sociedad evolucionada aceptar esta condición como una forma más de amor; he escuchado con espanto que debe dárseles el derecho a adoptar hijos porque de lo contrario se discrimina. Horror causa saber que se pretenda darle reconocimiento a través de una ley de vida en pareja. ¿Cuándo - por favor - cuándo cambió todo esto?  ¿Cuándo pasamos de escandalizarnos por los homosexuales y a encontrar asquerosa su conducta a aceptarlos y tolerarlos social y legalmente? ¿De molestar y burlarse en los chistes de los homosexuales a que no se puede decir nada en contra de su comportamiento? No estoy diciendo que haya que burlarse de ellos, ni menos de pegarles y matarlos...¡por favor! Mirad que existe una gran distancia entre una cosa y la otra. Repito: caridad para con ellos y la mejor caridad es enseñarles a vivir castamente su tendencia y a que la ofrezcan a Dios, no a fomentar la abominación. ¿Por qué me tengo que tragar yo ver a un par de homosexuales besarse públicamente? ¿Seré más "evolucionada" socialmente si lo hago? ¿No he llegado a una madurez moderna pues me choca ver esto? ¡Por la pucha que estamos mal! - dijo el huaso.
          Nos merecemos los peores castigos de Dios. ¿Hasta cuándo Dios tolerará esto? No lo sé y pido que nos tenga misericordia. ¿Qué hemos hecho en contra para oponernos al avance del movimiento homosexual? Personalmente no he hecho mucho porque además no sé cómo hacerlo. Tribuna no nos dan ,y si lo hacen nos caricaturizan como grupos católicos ultraconservadores neofascistas. Que nos digan lo que quieran, ese no es el punto. El punto es que han convencido a las masas de que es justo lo que defienden, amparados en el caso de, por ejemplo, del joven Zamudio que murió en manos de unos dementes drogados.
          Todos permanecen callados...la minoría manda. Bueno, supongo y confío que serán una minoría. Porque no puedo creer que la gente sea tan veleta para pasar de un extremo a otro. Los que dicen que está bien que tengan derechos, no sé hasta qué punto son sinceros. Supongo que más bien dicen públicamente una cosa y en su interior piensan otra. Quizás por pusilánimes se quedan callados, para quedar bien con la moda que manda la tele y ser así de espíritu liberal, tolerante y moderno
El Antiguo y el Nuevo Testamente hablan de los homosexuales como de los "perros", un término duro si pensamos en lo peyorativo que suena. Hay una cita en el Apocalipsis al final donde el padre Castellani explica esto precisamente:
 
"Dichosos los que lavan sus vestes en la sangre del Cordero - para que se les haga apertura al Árbol de la Vida y por las puertas a la Ciudad afuera los perros y los brujos, los fornicarios y los homicidas y todo el que ama y hace mentiras." (Ap.22, 15)
"Perros" llamaban los antiguos a los sodomitas, que en la otra enumeración de pecados son llamados "asquerosos" o "abominables". "Brujos", a los vendedores de drogas dañinas, sortilegios, venenos, espiritismos, psicoanálisis y hechicerías. No olvidemos que el Rey de los Brujos, el Pseudoprofeta, es un gran técnico, perito en bombas atómicas, capitán de todos los "magos" que hay hoy día" Leonardo Castellani, El Apokalypsis de San Juan, Editorial Vórtice, pág.257-58

          Por eso no entiendo la postura de algunos obispos que han hablado al respecto estos últimos días. Quizás están  siguiendo la orden del "lobby gay" como lo llamó el papa Francisco. El error - repito - no es sujeto de derecho. Parecen estos hombres de la curia confundir la caridad para con el prójimo con la aceptación de sus desviaciones. La Iglesia acoge al pecador, para eso fundó Cristo su Iglesia. Pero lo acoge en vistas a su conversión, no para darle asilo a su pecado e incentivar su acción. Grave es lo que hacen estos curas: omiten y fomentan, no me gustaría estar en su pellejo cuando Dios los juzgue.
         Nadie está libre de culpa. Todos nos reconocemos como pecadores, manchados por naturaleza y por algo acudimos a los sacramentos y a la Santa Misa. Pero si yo veo que mi hermano está actuando mal y que con su actuar se está ganando la ira de Dios, por caridad hacia su alma debo hacérselo saber y advertirle de las consecuencias de sus actos.
        La única explicación que me doy es frente a esto es que hay un grado de confusión tal a todo nivel que hemos invertido el orden moral. "La confusión mental que reina en nuestros contemporáneos es espantosa; y tiene a su favor todo, por decirlo así, las Ciencias profanizadas, la filosofía caótica, la situación política de los Estados, la potencia del Gran-dinero, el arte perverso o degenerado, y los instrumentos eficacísimos de difusión, que no son sino de confusión; de modo que la cosa parece desahuciada. Pero hemos de parar mientes en que si las fuerzas del Mal no son contrarrestadas, lo único que pueden hacer es apresurar la catástrofe, y por ende la subsiguiente rehabilitación sobrenatural, y nada más: no pueden construir nada estable ni permanente, siendo esencialmente parasitarias y destructivas." Leonardo Castellani, o.c, pág 293.
        Que Dios nos pille confesados y preparados para morir. "Acuérdate de la muerte, la cual no tarda, y de la ley que se te ha intimado de ir al sepulcro; porque el morir es una ley de la que nadie está exento" (Eclesiástico,14,12) Que así sea.

7 comentarios:

  1. Querida Beatriz: Se le ha dado la vuelta al calcetín, y lo que antes era malo ahora es bueno y viceversa, lo que era bueno ahora es malo. El arduo trabajo de ingeniería social llevado a cabo en las últimas décadas por masones, progresistas, marxistas, feministas, ateos militantes, medios de comunicación, lobyy gay, etc., están dando sus frutos. Frutos podridos, contaminados, asquerosos que nos llevarán al mayor de los desastres vivido por la humanidad. ¿Qué me dices del aborto? En España es un derecho, si un médico objeta practicarlo puede acabar en la cárcel. Así está la cosa, y quién ose denunciarlo, como mñinimo será señalado y expulsado de la vida .

    Suelo comentar en el blog argentino Página Católica bajo el psudonimo de @Olorapescadero. Ayer, en un post titulado "Francisco: ¡el Lobby Gay está aquí! ", alguien salió diciendo que lo que condenamos el homosexualismo odiamos a los gays. Le contesté esto:

    "Anónimo dijo...
    "Hoy les tocó odiar a los homosexuales. Bien. "

    Mal! Hermanito Alain, muy mal, no le consiento que mienta: Yo puedo odiar a los homosexuales practicantes lo mismo que odio a las mujeres que abortan: NADA. No odio a nadie, espero le quede claro. Que estas sociedades corruptas, infantilizadas, memas y en manos del Demonio hayan institucionalizado el pecado no significa que el mal desaparezca. Sigue ahí, incluso con más inquina, ya que al convertir en Derecho un pecado abominable se incita con ello a su práctica.

    Como cristiano tengo la obligación de señalar el pecado y perdonar al pecador. Obviamente, no soy nadie para juzgar, eso está en manos del Señor y de las instituciones debidamente constituidas. Pero ojo, cuando una sociedad aprueba leyes injustas y diabólicas, como las del aborto o el gaimonio, debemos revelarnos ante ellas y no cumplirlas·"




    (Perdona por el comentario tan largo)

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  2. "como mñinimo será señalado y expulsado de la vida" (PÚBLICA). Se me olvidó

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  3. Querido Bate:
    No hay nada que perdonar, comente todo lo largo que sea necesario. Su comentario en Página Católica va en el mismo sentido que mi post. A eso voy: se confunden los términos o quieren que se confundan porque aquí nadie odia a nadie, ni menos se pone en el lugar de Dios para juzgar su fuero interno. Nosotros en Chile no tenemos aprobado ninguna forma de aborto hasta el momento, tampoco el gaymonio. Quieren darle una categoría legal, similar a lo que proponen algunos obispo y de ahí mi desazón. Tarde o temprano estas leyes perversas se van a ir en contra de los países que las aprueban trayéndoles las desgracias como los malos gobernantes.
    Un abrazo,
    Beatrice

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  4. Estimada Amiga:
    Los que están difundiendo la homosexualidad en el fondo de su corazón les repugna esta conducta. Ellos lo hacen con el fin de inmoralizar a los cristianos de tal manera de bajar la guardia frente muchas otras propuestas contra la fe. La homosexualidad es el Caballo de Troya de muchas otras aberraciones que vienen con un respaldo jurídico para anular la resistencia al nuevo orden que se quiere imponer en el mundo.
    Y ojo, que todo lo espían para identificar a los "rebeldes del nuevo orden" evolucionado del mundo.

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  5. Querido Fraile:
    En la medida que se deja al hombre dominar por la parte más baja de su ser, por la animalidad, se hacen más dominables. Creo que la cosa va por ahí.
    Gracias por sus comentarios,
    Un abrazo,
    Beatrice

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  6. Al Anónimo de las 14:56: Eliminé su comentario, si no le gusta como pienso, vaya a ver otros blogs que serán de su agrado y de su misma concepción de mundo.
    Beatrice

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