lunes, 16 de marzo de 2015

Lo que nos queda por hacer



          Un lector amigo me envió esto del padre Castellani. No crean que estoy envuelta en un pesimismo desesperanzador, pero las cosas se están poniendo complicadas y enhorabuena, por fin sabremos quien es quien: quien está contra Cristo y quien con Cristo; quien con su Santas Leyes y quien quiere falsificarlas. Quizás estemos viviendo ya dolores del parto, yo no lo sé, pero ¡cómo me gustaría que así fuera pues, ¿no rezamos para que venga Su Reino? Por ahora este consejo del padre Castellani sirve para seguir dando la batalla, al menos, contra uno mismo.

« Mis amigos, mientras quede algo por salvar, con calma, con paz, con prudencia, con reflexión, con firmeza, con imploración de la luz divina, hay que hacer lo que se pueda por salvarlo. Cuando ya no quede nada por salvar, siempre y todavía hay que salvar el alma (...) Es muy posible que bajo la presión de las plagas que están cayendo sobre el mundo, y de esa nueva falsificación del catolicismo a la que aludí más arriba, la contextura de la cristiandad occidental se siga deshaciendo en tal forma que, para un verdadero cristiano, dentro de poco no haya nada que hacer en el orden de la cosa pública. Ahora, la voz de orden es atenerse al mensaje esencial del cristianismo: huir del mundo, creer en Cristo, hacer todo el bien que se pueda, desapegarse de las cosas creadas, guardarse de los falsos profetas, recordar la muerte. » 

                                   R.P Leonardo Castellani, Decíamos ayer. 

1 comentario:

  1. Gracias. Hace días que vengo pensando qué vamos a hacer. Esto es lo que hay que hacer.

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