lunes, 31 de agosto de 2015

Aires de primavera en imágenes

 
Flor del Almendro

Y oí a cuanta criatura hay en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra y en el mar, a todos en la creación, que cantaban:«¡Al que está sentado en el trono y al Cordero, sean la alabanza y la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos!
Apocalipsis 5, 13

No suelo escribir este tipo de post, pero mis hijos tomaron una serie de fotos ayer en el jardín de mi casa en el campo donde vivo y no me he resistido a subir algunas de estas imágenes. Han comenzado a aparecer los árboles y otras plantas con flores después que, tras un prolongado y eterno verano, por fin y después de tantos ruego a Dios finalmente la lluvia cayó hace unas semanas. Falta mucho para recuperarnos de la sequía, pero al menos estas tardías lluvias de Agosto ayudaron a moderar su impacto. 



Damos gracias a Dios por concedernos la lluvia que ha renovado la naturaleza que ahora comienza a vestirse con sus mejores galas.  Le pedimos al Buen Dios que nos dé en abundancia más lluvia para antes que comience la primavera, tal como se lo hemos venido rogando desde hace un tiempo: "danos la lluvia conveniente para que, ayudados por los presentes auxilios, apetezcamos con más fervor los eternos". 
Pétalos de la flor del Almendro

Jazmín de Siberia

Abutilón
Jazmín de España

Flor del Magnolio





2 comentarios:

  1. Hermosas imágenes, Beatrice. Acá el almendro no ha florecido aún, pese a la prematura primavera, pero sí los durazneros y otras plantas. La lluvia, en cambio, fue excesiva en tres o cuatro momentos del año, toda junta y provocando bastantes daños (entre otros, menoscabando grandemente al abutilón o "farolito chino").

    Sí: en los campos de Dios se perciben las alabanzas que las criaturas tributan a su Creador.

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  2. Estimado Flavio: Por estos pagos de la zona central de Chile ocurrió algo parecido: todo lo que no había llovido durante el año se dejó caer en un par de días, pero no fue tan terrible como lo ocurrido en el norte y en el sur. Pero no puedo quejarme porque este regalo de Dios nos alivió la angustia de vernos sometido a un nuevo año de sequía.
    Le agradezco el aporte, un abrazo
    Beatrice

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