martes, 27 de agosto de 2013

Una pregunta "bensoniana" a una traducción

           Vertere, ter quaterque legere...Traduciendo un libro, mucho más que leyéndolo, uno entra en el arte y la inteligencia del autor; y también en sus limitaciones
R.P. Leonardo Castellani C.

     Hace unos días atrás, justamente antes de mi desaparición hospitalaria, recibí un e-mail de parte de un amigo bloggero. (http://engloriaymajestad.blogspot.com/ )Me hizo una pregunta "bensoniana" acerca de la traducción del P. Castellani del Señor del mundo. Quería salir de la duda ante la afirmación hecha por un conocido suyo que le preguntó lo siguiente: ¿Existe en el texto original de Benson la mención a la diócesis de San Luis, Argentina? Le pareció curioso que Benson la hubiera señalado, puesto que esta diócesis no existía en la época en que se escribió el Señor del Mundo.
          Mi primera respuesta fue indicarle que yo no recordaba que Benson hubiera escrito tal cosa y que probablemente la persona que le había dicho eso quizás estaba confundiendo el libro con Su Majestad Dulcinea...¿Benson nombrando una diócesis en Argentina? Me pareció muy raro. La respuesta de mi amigo no se hizo esperar. Había vuelto a consultar a su conocido y éste le volvió a insistir que estaba la mención en la tercera parte del Señor del Mundo.  Esto no puede ser - me dije a mí misma - ¿cómo se me iba a ir un detalle así después de haber leído y releído y hojeado y vuelto a hojear el mentado libro? Agarré la traducción de Castellani y revisé el libro tercero y en el capítulo II, n°2  ¡eureka! ¡lo encontré!, mi amigo blogero tenía toda la razón:

           El texto original de R.H. Benson dice así:
 "The Bishops of Bukarest, the Marquesas Islands and Newfoundland. The Franciscans in Japan, the Crutched Friars in Morocco, the Archbishops of Manitoba and Portland, and the Cardinal-Archbisbop of Pekin. I have despatched two members of Christ Crucified to England."
 
La traducción de Castellani dice así:
"Los Obispos de Budapest, las Islas Marquesas, y de Newfoundland. Los franciscanos de Japón, los hermanos debuinos de Marruecos, los Arzobispos de Manitoba y Portland, de San Luis en la Argentina, y el Cardenal Arzobispo de Pekín. Ha despachado dos miembros de Cristo Crucificado a Londres para averiguaciones".
 
La traducción de Homo Legens dice:
"Los Obispos de Bucarest, las islas Marquesas y Terranova. Los franciscanos de Japón, los frailes cruzados en Marruecos, los arzobispos de Manitoba y Portland, y el cardenal arzobispo de Pekín. Ha despachado a dos miembros de Cristo Crucificado a Inglaterra".
 
         Nunca hizo R.H. Benson mención a la diócesis de San Luis, pero sin embargo, el padre Castellani la pone en medio de las que efectivamente el autor del Señor del Mundo colocó. Si hay alguien que sepa la razón le agradecería de todo corazón que me develara el misterio. ¿Por qué San Luis y no Buenos Aires, o San Rafael, o qué se yo? No lo sé y menos la razón que tuvo para incluirla. Cosas del padre Castellani, no me queda la menor duda.
        Hay cosas en esta traducción que hace Castellani que no comparto. Es muy meritorio el trabajo realizado por el querido padre Castellani, pero creo que también hay cosas con las cuales no estoy de acuerdo. Un ejemplo: al padre Castellani le molesta que en la traducción de la Editorial Gustavo Gili se haya incluido aquel párrafo de Benson que dice: "Quien no guste de los prólogos fatigosos no tiene por qué leer éste. Es esencial sólo para la situación, no para la trama". Creo que es una jugarreta de Benson para incitar nuestra curiosidad. También Castellani reconoce esto, pero lo quita de su traducción lo mismo que advertencia que hace Benson al inicio del libro. La nueva traducción hecha por la editorial Homo Legens incluye ambos textos.
          Cuando me siento a traducir a veces me doy contra un muro gigante intentando darle el sentido exacto de lo que el autor quiere decir, pero en mi propio idioma, con nuestros propios modismos. Es muy difícil traducir bien sin traicionar al autor, y creo que la única manera de hacerlo es conociendo bien el pensamiento de aquel a quien uno se encuentra llevando a su propia lengua, pues de alguna manera quien traduce se mete en la mente del autor y es capaz de adelantarse a lo que va a decir.  Agregar o quitar cosas para que se entienda mejor a veces es bueno, especialmente cuando se puede guiar mejor al lector a la comprensión; y en otras simplemente termina por traicionar al autor y se transforma en otro libro. No es el caso de la traducción del padre Castellani...no se me vaya a entender así, simplemente creo que algunas veces se sobrepasa un poco al colocar datos que no son del autor. Pero Castellani es Castellani, y yo su gran admiradora y agradecida lectora le perdono estos detalles, pues tal como él lo dice: "Nosotros hemos añadido a veces; pero para reforzar, no para diluir. Hemos añadido graduación, no agua. Reparar algún olvido del autor, es lícito; y también sacar en limpio, por medio de una palabra más, una conclusión que el autor sabe que sus lectores ingleses sacarán por sí mismos; pero yo sé que mis lectores no."
         

viernes, 23 de agosto de 2013

At home again

            Hace exactamente dos semanas a esta misma ahora me encontraba esperando una atención de urgencia en una clínica de Viña del Mar. Nunca imaginé que tras hacerme unos exámenes, me iban a derivar de urgencia a la UCI, porque estaba mal...realmente mal. En fin, hace un par de días por fin me trajeron a mi casa, tras estar dos días en la UCI, otros diez en una cama de hospital con una cirugía a cuestas... Las vi feas...muy feas y sigo pagando las consecuencias de dejarme estar por porfiada, esperando hasta el último momento para hacerme ver por un galeno. 
     Debo agradecer a todos aquellos que rezaron por mí. Gracias a mi esposo por preocuparse de llevarme a dos curas, me confesé y recibí en dos ocasiones a Nuestro Señor Sacramentado. Estuve sobrada de cariño divino. Esta fue una enorme gracia que me permitió recuperarme y además mantener el temple. Y digo esto último porque el dolor que sentía era terrible. El dolor le arrebata una parte a nuestro ser, lo aplasta, le quita la racionalidad al alma y nos vuelve locos. Si bien es una oportunidad para redimirnos y unirnos a la Cruz de Cristo, no siempre se tiene el temple para hacerlo y la mayoría termina desesperando. Mi mayor temor era caer en el abismo de la depresión, en el torbellino de malos pensamientos, de negatividad, pero no fue la ocasión. Mientras menos pensaba en el dolor y me reía de mí misma y de mis achaques, más rápido pasaba el tiempo. A veces eso sí, me venía el bajón y lo único que quería era morirme, pero pensaba en mis hijos y en lo difícil que sería para mi esposo criar solo a estos seis monstruos salvajes. Entonces racionalizaba mis temores y le decía a Dios que finalmente se hiciera Su voluntad, su sabia voluntad, y ahí me quedaba tranquila, completamente entregada: que se haga conmigo lo que Dios quiera, lo demás es paja molida a la que el viento se lleva, conjeturas inútiles, deducciones equivocadas.
       Durante esas largas jornadas diarias no leí nada, ni escribí nada, lo cual parece haber atrofiado un poco mi cerebro, sumado al stress post traumático. Debo decir que me costará retomar mis lecturas, mis post, mis traducciones y un largo etc., sin contar con que además ahora en casa sigo en reposo, de modo que trabajos hogareños no he hecho y no podré hacer en no sé cuánto tiempo. Pido entonces que me tengan paciencia por mi demora en mis entregas. Retomar la actividad "intelectual" me costará un poco.
      Mientras estaba en mi pieza en la clínica pensé mucho en Benson y le pedía siempre que me acompañara y estoy segura que estaba ahí. Nunca me sentí sola, siempre le pedía a los santos que me acompañaran.  Me recordaba mucho su terror al dolor físico. Tal es así que hasta cortarse el pelo era para él una verdadera tortura. Le temía al dolor, pero si tenía que padecerlo - y no le faltó ocasión - seguía adelante. En La Amistad de Cristo, dedica precisamente un capítulo al misterio del dolor. No lo copiaré completamente, sino que les dejaré con los últimos párrafos. Y antes de despedirme, nuevamente agradezco en primer lugar a Dios por permitir que siga viviendo, por haberme concedido la gracia de la ayuda espiritual en dos buenos sacerdotes, al padre Jaime,que me confesó en la UCI y al padre  Nibaldo, de San Juan de Dios, que me llevó la comunión; a mi familia, especialmente a mi esposo que ha tenido que sobrellevar la carga de la casa y de los hijos completamente solo; a todos los que habiéndose enterado de mi estado, rezaron por mí.  A los doctores, enfermeras, auxiliares paramédicos de las dos clínicas donde estuve, por su dedicada y amable atención. A los apoderados y profesores del colegio de mis hijos...en fin, que Dios les pague mi deuda.

                      "Los que sufren, pues, son una continuación del Crucificado, lo mismo que los sacerdotes son sus representantes. Lo que realizó en el Calvario - ese misterioso sacrificio en el cual la humanidad de Cristo unida a la persona del Verbo fue la víctima - se representa, se vuelve a hacer presente, en el sacrificio de la Misa. Ahora lo vemos de nuevo - aunque de modo distinto - a través de la sangre y las lágrimas de los que están unidos a Él. "Completo en mi carne lo que falta a la pasión de Cristo". El que sufre puede decir: "Yo expío en mi cuerpo la expiación que Él ofreció en el suyo. En cierto modo soy un ministro de Cristo, como el santo o como el conjunto de la Iglesia". El hecho de que el que sufre no sea plenamente consciente de esto no altera la situación, puesto que lo meritorio de su dolor es la unión de su sufrimiento con el de Cristo.
                 ¿Cuál es, pues, el valor del sacrificio voluntario? Supone la aceptación de la "lógica de Dios", de la valoración que Él hace del dolor humano, más allá de lo que la razón humana alcanza a comprender.
                  Quien acepta el sufrimiento por amor ha resuelto prácticamente - no en abstracto - el problema del dolor.
Profunda y grandiosa, por lo tanto, llega a ser la dignidad del alma que sufre; que, sabiendo a Cristo dentro de sí, desea unir su dolor al del Señor, pues solamente Él puede cargar con los pecados del mundo. Esos crucificados vivientes destacan en medio del contradictorio mundo en el que nos movemos. Y al contemplarlos, no como a meros dolientes, sino como a almas en las que se hace presente Cristo crucificado, aprendemos una lección más sobre la amistad de Cristo, la última quizá que lleguemos a aprender; que el que nos pide obediencia a su Cuerpo místico y glorioso, adoración a su Cuerpo sacramentado, reverencia hacia su sacerdote, admiración ante sus santos y el perdón para sus queridos pecadores, nos pide también, para los que sufren, nuestra ternura y nuestra ternura y nuestra compasión, manifestada en obras de servicio.
                    "Completo en mi carne lo que falta a la pasión de Cristo".
                 Apresurémonos a proporcionar agua fresca, en lugar de vinagre, al amigo sediento que nos la pide suplicante".

                            Robert Hugh Benson, La Amistad de Cristo.
     

martes, 6 de agosto de 2013

10.000 Visitas

Blogger - Paso 2

Queridos amigos:
Es común entre los bloggers dar las gracias cuando se cumple cierta cantidad de visitas. Por estos días he superado las 10.000 , y dado que el blog lleva unos pocos meses, creo que, en mi caso, es un gran logro. Quiero agradecer especialmente al Wanderer y a sus lectores que me han aportado casi el 80% de las visitas. Espero, Dios mediante, poder seguir en esta tarea que para mí ha sido una válvula de escape y me ha permitido dar a conocer la obra de Robert Hugh Benson.
Muchas gracias a todos, y especialmente a los comentaristas. No me comentan mucho, pero cuando lo hacen sin dudas son un gran aporte.
Que Dios les guarde a todos ustedes,
Beatrice

domingo, 4 de agosto de 2013

Soliloquios sobre los tiempos actuales...¿principio del fin?

        
         Una de las ventajas de estar en casa haciendo el trabajo doméstico, es que no sólo me permite repetir de vez en cuando algún tipo de jaculatoria para rogar a Dios para que me dé fuerzas para hacer, precisamente, este trabajo y además para rogarle por mi perseverancia; sino que también me  permite elucubrar y meditar sobre lo que leo en los blogs amigos y en las informaciones que escucho en la radio o en la t.v. A veces se me ocurren algunas buenas ideas mientras lavo los platos o revuelvo la comida,  o barro el chiquero que dejan los críos, y me digo a mí misma que las pondré en el blog, pero basta que me siente en mi escritorio para que esas mismas ideas abandonen mi cabeza y la "genialidad" se va al olvido y la entrada del blog en mi notebook queda en blanco. Entonces lo que intentaré hacer en este post - y quizás en algún otro -  es hacer lo mismo que hago cuando estoy trabajando en la casa: hablar conmigo misma, los llamados soliloquios. Quizás de esta forma se me ordene la cabeza y surja algo que valga la pena compartir.

_ Entonces Beatrice, ¿cuándo vas a escribir algo de Benson o a traducir alguna otra cosita de él? ¿Por qué no has continuado con lo del padre Ross? Se lo debes a tus lectores.
_ Lo sé y reconozco mi pereza al respecto. Con todo lo que hay que hacer en la casa y  con el rato que le dedico a leer  por aquí y por allá...no me queda mucho tiempo, y me cuesta traducir para que estamos con cosas. Quisiera poder traducir algunos textos de Benson que nos vendrían muy bien para los actuales tiempos.
_ Bueno, está bien, pero podrías organizarte para poder hacer de todo un poco.
_ Lo admito y no quiero seguir excusándome, pero la vida me sobrepasa y al final del día sólo quiero descansar. Monseñor Benson tendrá que disculpar a esta admiradora suya por tenerlo un poquito relegado en el blog que trata de hacerle justicia, pero los acontecimientos de los últimos meses no puedo obviarlos y hacerme la lesa. Partiendo por la renuncia de B.XVI y ahora con F...
_ Sí, pero dijiste hace unos post atrás que ibas a tratar de no hablar sobre F. porque te quita la paz o algo así.
_ En principio sí, bueno ya...lo admito, pero no es sólo F., es el todo. Los acontecimientos históricos y los que a diario vivimos no tienen una lectura por separado, pues indiscutiblemente todo está relacionado.
_ Entonces según eso, todo está conectado...eres como ese loco de la serie inglesa de Films and Arts, el detective privado Gently.
_ No me digas nada, mira que me cortaron la serie, lo que me consuela es que van a transmitir al joven Morse por fin, ahora en Agosto. La estaba esperando...pero no me saques del tema.
_ En vez de estar viendo tele...vamos traduciendo.
_ No voy a responder a esa provocación. Lo que me tiene pensativa y me da vuelta es que la gente no quiere ver que estamos en el principio del fin.
_ ¿Lo dices por lo que pasa en la Iglesia?
_ En la Iglesia y en el mundo desde luego. Son tiempos raros, como que algo anda mal y lo peor es que la gente no parece reconocerlo, o no se dan cuenta, o qué se yo.  Yo a veces me siento medio desubicada porque veo a toda la gente feliz, muerta de la risa, saciados de tecnología y uno aquí presenciando desde la galería el caos moral que hay, la preocupación permanente que hay por dar vueltas los valores morales, como dice Fray Agrícola, que reconoce en la abolición de la ley natural de las conciencias y de la práctica la remoción del katejón. No es tan descabellado lo que dice el fraile, ya por su época nuestro compatriota Lacunza sostuvo algo similar. Lee este texto y dime si no se parece mucho a nuestra época:

                        "Imagínese por un momento, para que podamos entendernos mejor, que un gran monarca habiendo estado por largo tiempo ausente de su reino, y siendo ya tiempo de volver a él, vuelve lleno de gloria a la frente de un poderosísimo ejército. Al llegar a los confines de su reino, lo halla todo por noticias ciertas e indubitables en un sumo desorden y en una deplorable confusión: las leyes del estado, y aun las naturales y divinas, despreciadas y aun conculcadas: los tribunales corrompidos: oprimida la inocencia: la iniquidad protegida: la injusticia y la prepotencia entronizadas: y los grandes del reino que había dejado en su lugar con todas sus veces y autoridad, unos dormidos, descuidados o distraídos: otros que comen y beben con los que se embriagan, otros ocupados enteramente en bagatelas y puerilidades: y los más declarados contra su legítimo señor, diciendo formal y públicamente: No queremos que reine éste sobre nosotros" (Tercera parte de la Venida del Mesías en Gloria y Majestad)

  Da que pensar...Por otro lado, te tapan cosas o no se les da la debida importancia por su gravedad a acontecimientos como la de los sufrimientos de los cristianos sirios por ejemplo, y se le da como bombo a las JMJ con todas sus estulticias y necedades. La misa de clausura, que no vi, pero sí vi algunas fotos, me pareció más un espectáculo musical que una misa, llena de sentimentalismo, ¿Dónde termina lo profano y empieza lo sagrado ahí?  Entonces pienso si seré una de los pocos que ve en todos estos acontecimientos signos de una apostasía y por tanto del advenimiento del Anticristo.
_ Me parece que te fuiste muy rápido con la concatenación de las acontecimientos y pasaste de una idea a la otra. Yo sé a dónde quieres llegar, pero me voy a poner de abogado del diablo y comenzaré por la Iglesia. Siempre ha habido turbulencias y muchos han fallado al ver en su tiempo, el advenimiento del Anticristo. Repasa la historia de la Iglesia y contempla a algunos Pontífices, dejan harto que desear, y sus son contemporáneos los han llamado entre otras cosas hijos del diablo, anticristos, y han visto en ellos lo mismo que crees estar viendo en algunos gestos de F. El Wanderer lo ha tratado recién en un post y si le das una mirada al periodo que siguió  al cisma de Occidente te encontrarás con situaciones bien lamentables: Sixto IV por ejemplo, su nepotismo, luego  Inocencio VIII bien cobarde el hombre, el papa Borgia Alejandro VI y sus escándalos; y más adelante todos los conflictos que ha sufrido la Iglesia y sin embargo, sigue de pie.
_ Lo admito, pero antes no se había tocado la doctrina. Ahora tenemos a un papa que prácticamente no quiere cumplir con su deber y  que lo alaba todo el mundo, eso me asusta. Cuando el mundo empieza alabar mucho a alguien a mí se me engrifan los pelos y la cosa no me huele bien. Los papas anteriores no habrán sido muy santos que digamos, pero la doctrina no se tocaba...
_ No se ha tocado ningún dogma que yo sepa.
_ Que yo sepa tampoco, pero sí la liturgia y esto ha causado estragos. El motu propio es débil y ha dejado a la misa tradicional por debajo de la nueva, el nombre de extraordinaria lo dice todo. Por otro lado  hay ambigüedad con respecto precisamente de algunos dogmas: no se niegan directamente porque eso ya constituiría una herejía, pero  se relativizan. Por ejemplo, hay demasiada, por llamarlo de alguna manera, "simpatía" hacia algunas religiones. No se les llama religiones falsas, sino que prácticamente se las pone como otra opción. ¿Dónde quedó el extra ecclesiam nulla salus? Se estira mucho el elástico, mucha manga ancha: son buenos musulmanes, son buenos judíos y no se les llama a la conversión, se espera que se salven por su religión. Hay temor de decir que no se salvarán siendo musulmanes o lo que sea, y en vez de llamarlos a la Verdad, se les mandan saludos en las fechas de sus fiestas importantes,o se asiste a sus templos, se ora con ellos, se besa el Corán... Como dice monseñor Knox:

"Mientras no seáis católicos, el cuerpo religioso al que pertenecéis no os ayudará por sí a alcanzar el cielo. Y digo "por sí". Casualmente, puede ser; puede llevar a arrepentiros de vuestros pecados y a comenzar una vida mejor el asistir a una junta buchmanita o escuchar un solo en la capilla del Magdalen, o ir regularmente al servicio matutino de Pussey House; pero de nada os servirá mencionar esas instituciones, con todos los respetos que merecen, cuando lleguéis a vuestro juicio. Todas las tarjetas de identidad están selladas en el cielo con las iniciales C.R., Católico Romano."
                                                                                                                         ( El torrente oculto)

No hay claridad en este sentido de parte de los que debieran decir las cosas con absoluta nitidez. No se puede ser ambiguo porque eso tendrá consecuencias para las salvación de las almas. No se les puede andar prestando las iglesias y los altares para que lleven a cabo sus cultos, Dios es celoso y este sacrilegio lo llena de ira.  Baste ahora escuchar a F. diciendo que le da lo mismo que a un niño lo eduquen cristiano, judío o musulmán, lo importante es que coma y se eduque. ¿Acaso eso no es abandono de deberes? Muchas frases desafortunadas dan cuenta de dos cosas posibles:  que tiene un espíritu mediocre, inepto que no piensa ni le toma el peso a lo que dice sabiendo la relevancia que tendrán sus dichos; o que definitivamente sabe perfectamente bien lo que quiere decir y lo hace ex-profeso para agradar al mundo, para "vender la pomada" o para "hacerse el simpático". La verdad de las cosas es que soy bien mal pensada, y después de todo lo que me han contado mis amigos transcordilleranos de cuando era Cardenal de Buenos Aires, creo que F. es más peligroso de lo que se cree. Va a actuar como papa cuando le convenga para perseguir sigilosamente a sus adversarios que indudablemente están más del lado tradicional. Es sigiloso...ahí está el peligro. Ya dio señales con lo que pasó con los Frailes Franciscanos de la Inmaculada.
_ Pero la gente lo encuentra tan humilde, tan cercano, con llegada a los corazones de las personas a través de sus palabras sencillas. No puedes ser tan mal pensada.
_ Por sus frutos los conoceréis, y hasta el momento el cardenal que fue y el papa son lo mismo, y por tanto sus ideas y convicciones son las mismas, contrariamente a lo que algunos pensaban haciendo una comparación con Pio IX. Pío IX no sufrió el CV II y todas sus ambigüedades y transformaciones. Acá hubo una revolución dentro de la Iglesia que seguimos padeciendo y de la cual F. es un hijo fiel.
_ Levantad vuestra cabezas porque vuestra salvación está cerca, según Beatrice entonces.
_ Claro que sí, pero el costo es grande, quedarán muchos en el camino por culpa de los que omitieron y le hicieron el camino al Anticristo. A lo mejor me equivoco con mi análisis y con mis conclusiones, pero como dice mi querido cardenal Newman: 
 
                                                  "Afirmo, por tanto, que aunque los cristianos puedan errar y confundirse sobre los signos de la venida de Cristo, no se equivocan en estar atentos a la llegada del Señor".  ( Esperando a Cristo)

No despreciéis las profecías, dice San Pablo, prefiero equivocarme en los signos a no darles importancia. ¿Acaso ha existido una época más parecida a lo que se dice en 2 Timoteo 3, 1-9, que la actual? No me pidas que copie la cita, por favor, al menos hay que darse el trabajo de leer las SS.EE.
_ ¿Qué es lo que más te preocupa? ¿Afirmas que los últimos pontífices le están haciendo el camino más fácil al Anticristo?
_  Me preocupa la confusión y la ambigüedad de la autoridad. Me aterra el beneplácito del mundo especialmente  frente a este papa y su política de ambigüedad. Si dejas entreabierta una puerta, lo más probable es que el viento la abra completamente y se cuele lo indeseable. Me preocupa la ciega obediencia de algunos curas que preferirán obedecer antes que seguir lo que la recta razón, lo que su conciencia les diga por temor.  Nadie ha hablado de ser sedevacante, no lo soy y hasta donde vea no lo seré, pero eso no quita que si la autoridad me manda hacer algo en contra de lo que siempre ha creído la Iglesia, esa autoridad no me puede obligar a obedecer: hay que obedecer a Dios ante que a los hombres. Lo mismo ocurre en el caso del poder civil: si  un presidente promulga una ley inicua y perversa como el aborto, yo no estoy  obligada a obedecer a esta ley, pero sigue siendo presidente, salvo que el gobierno produzca tal daño que me obligue a rebelarme, como ocurrió con la Unidad Popular el '73.
         Me aterra quedarme con sacerdotes pusilánimes que dejarán  - especulo nada más - de rezar la misa tradicional porque se los ordenó el obispo, o porque se los ordenó el papa, cosa que no solamente iría en contra del Motu Propio que aunque débil al menos nos da una chance, sino que de la bula de San Pio V.  En consecuencia, me parece que efectivamente se le está facilitando el camino al Anticristo. Es de una irresponsabilidad imperdonable dar señales equívocas, se quiera o no, eso pavimenta el camino al que ya sabemos, confunde a los fieles y profundiza el relativismo religioso y moral. A lo mejor...a lo mejor es bueno que esto ocurra, como lo señala  don Federico Mihura en esu libro sobre el Anticristo, que la cosa empeore para que reviente luego y por fin venga Nuestro Señor.
_ Temes que te dejen sin tu misita tradicional ¿ah?
_ Por supuesto, mi "misita tradicional" no es una cosa meramente de estética como creen algunos, ni un arribismo, ni un capricho, ni una añoranza antojadiza. Yo nací en una época que no conoció la misa tradicional, y viví los peores momentos de la nueva misa, con  los nuevos inventos litúrgicos en su apogeo, así que no me pueden acusar de añoranzas de algo que solamente he conocido en los últimos ocho a nueve años.  Vista la corrupción litúrgica, el desorden y las "arrancadas de tarro" de algunos curas incluso en el momento de la consagración, me quedo con esta liturgia, igual aquí y en China o en Siberia. Me lleva a contemplar y a distinguir lo sagrado de lo profano, el misterio que hay en ella...un paréntesis en la vida, un pedacito de cielo en una hora en esta tierra.
_ Creo señora Beatrice que ha hecho una mezcla de demasiadas cosas y que quizás precise más tiempo para ordenar su cabeza caótica y llena de ideas entremezcladas.
_ Pienso lo mismo, le dedicaremos, pues, otro post lo más pronto posible.

domingo, 28 de julio de 2013

El retiro de la Iglesia, R.P. Leonardo Castellani


 
No tuve aguante para ver por t.v. las imagines de las JMJ. Pero lo que sí vi por un enlace que publicó alguno de los blogs que sigo, es la patética escena de los obispos danzantes. Me dio vergüenza ajena. Increíble, pensé, a lo bajo que hemos llegado. ¿Acaso no tienen dignidad? Y no me van a venir con eso de que es alegría...por favor.  Para pasar un poco el trago amargo les transcribo este texto del padre Castellani.
 
                                                            El retiro de la Iglesia
 
_ ¿Creen ustedes que antes del fin vendrá una gran apostasía?
_ Eso es de fe - intervino Mungué -. San Pablo lo dice y Nuestro Señor mismo afirmó: "Cuando Yo vuelva, ¿creéis que hallaré fe en la tierra?.
_ ¿Creen ustedes que una apostasía general sería posible si la Iglesia estuviera vigente, llena de pureza, de justicia, de caridad y de luz? Es imposible. La gran apostasía hace concebible la gran persecución; pero la gran apostasía no es concebible sin una contaminación...
_Siempre ha existido contaminación - dijo la señora - y existirá, según la parábola de la cizaña: "hasta el tiempo de la siega..."
_ Justamente _ dijo el viejo_ y hacia el tiempo de la siega es cuando el lolio, que esa planta y no la cizaña ni el abrojo indicó el Divino Maestro, es cuando el lolio se parece más al trigo...
_¡Ojo! - dijo Mungué _ la Iglesia siempre se distinguirá de las sectas por sus cuatro notas: una, santa, católica y apostólica.
_ Ni los faros se ven bien en tiempo de niebla - pronunció sibilinamente el rabino...
_ ¡Eso es herejía protestante - acusó Fulgencio - ¡Él error de la Iglesia invisible!
    El viejo lo miró en silencio un instante, y prosiguió:
_ La condición del mundo cuando vuelva Cristo será análoga a la que tenía cuando lo dejó. El Rey de los Profetas para ver al mundo futuro, desde aquel montículo de Jerusalén desde el cual se veía el Templo, y ¡ay! el Calvario, no tuvo más que mirar su propia situación presente, ponderarla con amargura, y ampliarla en todas direcciones [...]
_¿De modo que entrará a reinar el fariseísmo en la Iglesia, como antaño en la Sinagoga? - dije yo alarmado -.La promesa de Cristo de asistencia perenne a su  Iglesia y su conducción por el Paráclito...eso parece destruirla de raíz.
_ Y la destruye - dijo el Mónaco.
_ ¿Por qué? - dijo el rabino - . Las mismas promesas o parecidas fueron hechas a la Sinagoga por los profetas; y justamente en el punto en que esas promesas estaban por fallar, envió Dios a su Hijo para mantenerlas; el cual dijo: "En la cátedra de Moisés se sentaron los escribas y fariseos; haced pues todo lo que os dijeren, pero no hagáis conforme a sus obras." (Mt. 23, 2-3) Pues la doctrina no faltó nunca; faltó el ejemplo.
_ Pero eso es sumamente peligroso de predicar _ dijo Mungué _, porque el pueblo perderá la confianza en la Jerarquía.
_ Yo no lo predico: solamente lo temo - dijo mansamente el judío.
_ Es que no lo debe decir siquiera, ni pensar, ni soñar - dijo Fulgencio.
_ En nombre propio, no - dijo él -. Pero soñarlo ¿y quién pondrá puertas al soñar? Ya lo soñó Juan en el Apokalypsis, según creo.
_ ¿Dónde? _ desafió Mungué.
_ En cuatro lugares: la Iglesia de Laodicea, la Segunda Bestia, la Medición del Templo y la Gran Ramera.
_ ¡Pamplinas!- dijo Fulgencio -. "Clara non sunt explicanda cum oscuris". Esos lugares son oscuros; la promesa de Cristo es clara.
        El judío dejó caer los brazos con desaliento y se puso con aire cansado a hojear su Biblia.
_ ¿Qué demonios es propiamente el fariseísmo? - dije yo.
_ ¿Pues no lo conoce usted? - dijo el judío, cansado-. Está en los Evangelios.
_ En el Elenchus contra fariseos, Mateo, Capítulo 23 - dijo el teólogo.
_ En todo el Evangelio _ bramó el viejo _ Cristo no hizo más que luchar contra el fariseísmo. "Non sum missus nisi ad oves quae perierunt domus Israel" Fui mandado para las ovejas de Israel que perecieron.
_ ¡Qué exageración! ._ gritó Flor de Lino _. ¿Y los milagros? ¿Y la doctrina? ¡Eso es lo principal de la vida de Cristo!
_ ¿Cuál fue la empresa personal de Cristo como hombre, su hazaña y su trabajo, lo que unifica toda su acción? ¿Cuál fue el corazón de Cristo, si él fue un hombre de corazón? Ciertamente no fue una dulzura blandengue, un sentimentalismo melancólico, blanducho y llorón hacia los hombres, y aun hacia los animales, como lo pintan hoy, incluso las estatuas de los templos, d'aprés Renan o d'aprés Tolstoi - dijo el viejo -. Esa no fue la personalidad de Cristo, no fue su corazón.
_ Nosotros somos devotos del Corazón de Jesús - dijo el monje - como el que más.
_ ¿Cuál fue pues su personalidad? - interrogó el teólogo Mungué...
_ La lucha contra el fariseísmo, ese "pecado contra el Espíritu Santo" que le impedía su manifestación mesiánica y hería terriblemente su amor a los hombres y a los pobres y a los débiles...sin contar su amor al Pable - y a la Verdad. Ésa es la clave de su carácter, quizá la principal, la que engloba todos los rasgos de su espléndida personalidad humana - declaró Benya - Yo sé lo que es el fariseísmo, aunque no lo sepa definir - añadió -. Lo he probado en mi carne.
_¡Pamplinas! El fariseísmo se acabó.
_ Nunca - asestó Benya-. Ni se acabará. ¿Qué es lo que puede producir la Magna Tribulación, la peor prueba, si no el Magno Pecado, el peccatum ad mortem que efectivamente infirió la muerte al que era la Resurrección y la Vida?
    "Si eres de veras Hijo de Dios, baja de la cruz y creeremos en Ti" (Mt. 27, 40-42) - dije yo con un vago temblor.
_ En efecto, ésa es la esencia del fariseísmo - Benya se volvió hacia mí con una sonrisa aprobatoria-. Crueldad, soberbia religiosa y resistencia a la Fe. Pero Cristo desde la cruz pudiera responderles: "Creed en Mí y bajaré de la cruz". En efecto, cuando los judíos crean en Él, y los gentiles hayan caído en el pecado de muerte, bajará Cristo de su larga Cruz, que es toda la historia de la Iglesia.
_ Esta conversación no me interesa - dijo Fulgencio.
_ El fariseísmo viene a ser como...los fariseos son "religiosos profesionales"...como el profesionalismo de la religión - dije -, recordando una frase de Gustavo Thibon.
_ Ese es solamente el primer grado de fariseísmo, en todo caso - reflexionó el viejo -. A ver si podemos describirlo por sus grados:
      El primero: la religión se vuelve puramente exterior...
      El segundo: la religión se vuelve profesión, métier, gagne-pain.
      El tercero:  la religión se vuelve instrumento de ganancia, de honores, poder o dinero.
_ ¡Es como una esclerotización de lo religioso, un endurecimiento o decaimiento progresivo! - saltó el teólogo.
_ Y después una falsificación, hipocresía, dureza hasta la crueldad...- dije yo.
_ Jesucristo en el Evangelio condenó a los fariseos - machacó fray Florecita - y con eso basta.
      El judío se había quedado como absorto. Después prosiguió con una voz hueca y ronca...
_ Yo tiemblo de decir lo que oso apenas pensar...Mi corazón tiembla delante de Dios como una hoja de árbol al pensar en el misterio del fariseísmo. Yo no puedo indignarme como el Divino Maestro; yo, miserable gusano, le tengo miedo - y de hecho se estremeció bruscamente todo su cuerpo, y dos lágrimas asomaron a sus ojos.
_ Los otros grados - prosiguió - ya son diabólicos. El corazón del fariseo primero se vuelve corcho, después piedra, después se vacía por dentro, después lo ocupa el demonio. "Y el demonio entró en él", dice Juan de Judas.
     El cuarto: la religión se vuelve pasivamente dura, insensible, desencarnada.
     El quinto: la religión se vuelve hipocresía: el "santo" hipócrita empieza a despreciar y aborrecer a los que tienen religión verdadera.
     El sexto: el corazón de piedra se vuelve cruel, activamente duro.
     El séptimo: el falso creyente persigue de muerte a los veros creyentes, con saña ciega, con fanatismo implacable...y no se calma ni siquiera ante la cruz ni después de la cruz..."Este impostor dijo que al tercer día iría a resucitar"; de modo que oh Excelso Procurador de Judea...Guardias al sepulcro.
_ Bien, eso pasó una vez y no volverá más...- dijo Fulgencio-. La hipocresía no prospera hoy día en la Iglesia de Cristo. ¡Está la gracia de Dios!
_ ¡Dios lo quiera! - dijo Benya _. Pero ésta no es hipocresía vulgar: es diabólica, profunda, inconsciente casi. "Corruptio optimi pessima", es la corrupción de lo mejor, de la religiosidad, cosa que no tiene remedio, como la sal que pierde su salinez. La hipocresía somera que pintó Moliére, por ejemplo, es casi inofensiva. Tartufo es un vulgar estúpido. Lo otro es mortífero. Cuando en la Iglesia ha salido un ramo de fariseísmo, Dios lo ha curado, pero alguien lo ha pagado con su sangre, desde Cristo hasta Juana de Arco, y hasta nuestros días. ¡El proceso de Bartolomé Carranza! ¡Y el caso de Jacinto Verdaguer! No digo que estos últimos no tuviesen sus defectos y faltas, los tenían y aun grandes, como Savoranola; pero dieron la vida en el fondo por repugnar al fariseísmo. Se entabla una lucha trágica entre la moral viva y la moral desecada, entre la mística real y las "mística convertida en política", que el hebreo alemán Max Scheler ha estudiado bastante bien en una monografía bastante buena...cuyo título he olvidado...¡ah, sí! El Conflicto Trágico en la Moral. Justamente Max Scheler lo estudia en Cristo. Vence la moral viva - hasta ahora - y siempre; pero sucumbe el que la lleva en sí como una vida y una pasión."
 
                Leonardo Castellani, Cristo y los fariseos, de los Papeles de Benjamín Benavides,                                                                                          
Ediciones Jauja.
 
 
 

sábado, 27 de julio de 2013

Mgn. Robert Hugh Benson, de R.P Allan Ross, parte 1

                              
  
  Monsignor Robert Hugh Benson 

  (1871 – 1914)

                                                         Por R.  P. Allan Ross

(Sacerdote del Oratorio de Londres)

                                Llegado en poco tiempo a la perfección, vivió una larga vida (Sabiduría, 4, 13)

 Introducción:
        Sería imposible, en el tan limitado espacio que se dispone, hacer justicia al sujeto de esta breve biografía. Él se las arregló para llevar a cabo muchas cosas en muy poco tiempo. Él en sus actividades fue un multifacético. Fue muy bien conocido entre los hombres de esta generación, y hay mucho que podríamos decir sobre él, y ha quedado mucho sin decir, únicamente porque será posible dar un breve bosquejo de su vida. Descubriremos entonces algunas de estas sobresalientes características.
       El objetivo, por tanto, de este pequeño reconocimiento a uno que pasó como un meteoro sobre el horizonte de la Iglesia, será interesar a los lectores  en Hugh Benson, sacerdote de la Iglesia Católica, con la esperanza que esto los atraerá a estudiar, por una parte, su interesante personalidad con mayor plenitud en la biografía oficial,[1] la cual será publicada a su debido tiempo; y por otra, sobre todo, a estudiar sus muchos escritos en los cuales su genio versátil tiene un legado para la posteridad.
          El lector encontrará la personalidad del escritor estampada sobre sus páginas – su sinceridad, su aversión a la hipocresía y al convencionalismo; su desconfianza hacia los sentimientos como guía segura de la conducta humana; su maravilloso poder de imaginación y su instinto dramático; su perspicaz poder de observación; su odio a la exhibición; su celo por las almas. Y encontrará también en estos libros, la estampa de un hombre de oración, que sabe que la unión con Dios es el supremo trabajo del hombre en esta vida, ya sea que esa unión sea obtenida por el fiel cumplimiento de los deberes de uno según su estado de vida, que tiene su sustrato en la oración, o ya sea como en el caso de los que han sido llamados a la vida contemplativa. Hugh Benson fue un hombre de oración, en la medida en que la oración formaba el sustrato de su vida de tremenda actividad, y lo ayudaba a ir adelante con el corazón del apostolado y a proclamar a la Iglesia Católica como la auténtica intérprete de la revelación de Dios a los hombres, y como el medio divinamente designado para sanar la brecha entre Dios y sus creaturas.
          No parece estar fuera de lugar hacer aquí una pequeña mención al misticismo, porque es algo muy conspicuo en los escritos de Hugh Benson, y también porque es un tema que hace referencia a una buena cantidad de equivocaciones.
          Existe la opinión común acerca de que el místico es un soñador inútil, siempre ensimismado lejos de la tierra e incapaz de poner algún interés práctico en las cosas terrenales. Pero esta no es la visión de la Iglesia Católica. Ella reconoce en el misticismo una poderosa fuerza que impele a actividades reales, como es el caso de algunos conocidos místicos como San Francisco de Sales, Santa Teresa de Ávila y Santa Catalina de Siena, cuyas vidas fueron muy arduas debido a su percepción consciente de la Divina Presencia.
         La Iglesia no enseña que todos los místicos son santos, aunque bien puede ser cierto que la experiencia mística, aunque sobrenatural, puede ser compatible con la santidad, pues bien puede no alcanzar  las nobles alturas de las virtudes heroicas, las cuales constituyen la verdadera santidad. Sin embargo, reconoce en el misticismo un potente factor en la activa vida de los individuos.
          Si nosotros empleamos la experiencia mística para referirnos a un trato personal consciente con Dios[2], entonces el místico es alguien que ha pasado a través de los grados más bajos de oración hasta alcanzar lo que se ha llamado la oración contemplativa. No hay necesidad aquí de dar una descripción de las divisiones de oración, generalmente aceptadas como una clasificación reconocida por los maestros de la Iglesia Católica. Existen muchos tratados clásicos de oración entre los cuales está el Castillo Interior de Santa Teresa, que es uno de los más conocidos, con estas siete diferentes moradas. Sin embargo, tal vez pueda serme permitido llamar la atención sobre la opinión sostenida por los maestros con autoridad, acerca de que la oración contemplativa está al alcance de todos. Esta opinión que ciertamente tiene mucho de recomendable, ha sido claramente expuesta en un reciente trabajo[3], donde el escritor apoya sus conclusiones en la enseñanza de cuatro de los más grandes profesores de oración, los cuatro canonizados santos, siendo dos de ellos al mismo tiempo grandes teólogos y doctores de la Iglesia: Santa Teresa de Ávila, San Juan de la Cruz, Santo Tomás de Aquino y San Francisco de Sales. De acuerdo a esta opinión: “Aquellos que oran fervorosamente y están deseosos de entregarse a sí mismos a Dios enteramente con todo desprendimiento van por lo general en camino a la contemplación.”[4]
          Si se pregunta porqué tan pocos logran la contemplación,  la respuesta puede estar dada en las palabras de san Juan de la Cruz: porque solamente unos pocos están listos para entrar dentro del vacío y dentro del completo desprendimiento de espíritu[5]. Para obtener de Dios las gracias necesarias para la contemplación, uno debe serle fiel a las diferentes prácticas de la vida espiritual, meditaciones, mortificaciones, autorenuncia, pero si esta preparación “es hecha fielmente, Dios, a menos que algún propósito excepcional intervenga, nunca fallará al momento apropiado para que una gracia especial le permita a uno la contemplación”[6].
          Existen diferentes grados de oración contemplativa, y si comparativamente pocos alcanzan incluso el grado más bajo, más cerca están los que son suficientemente heroicos como para alcanzar grados más altos. Pero la contemplación es esencialmente “no otra cosa que una amorosa, simple y permanente atención del espíritu a las cosas divinas”[7], y comprende una certera conciencia de la presencia de Dios. “¡Oh Dios!, qué dichosa es el alma que, en la tranquilidad de su corazón, conserva amorosamente el sagrado sentimiento de la presencia de Dios…Ahora bien, cuando a este propósito, hablo del sagrado sentimiento de la presencia de Dios, no me refiero al sentimiento sensible, sino al que reside en la cima y en la parte más elevada del espíritu, donde el divino amor reina y produce sus principales efectos[8]
          El alma entonces, que alcanza la contemplación logra en la oración una certera conciencia de la presencia de Dios, y acorde a las enseñanzas aquí enfatizadas, “la contemplación es la meta normal de la vida espiritual”[9]. Aunque solamente puede lograrse a costa de trabajo y autorenuncia, en otras palabras, por la fe puesta en el ejercicio de la práctica de la vida espiritual, porque “si  tenemos que describir la preparación para ser un alma experimentada para la contemplación, sería necesario un tratado completo de ascética”[10].
          Sin embargo, el alma que ha pasado a través de los grados más bajos de la oración y alcanza el estado de contemplación, está impregnada de recursos de energía sobrenatural, los cuales se manifiestan a sí mismos en un trabajo activo para Dios. Si tal alma vive en el mundo, se siente impelida a trabajar generosamente por el amor de Dios, y supongo que este era el caso de Hugh Benson. En este caso, la meditación ha pasado a una oración de gran simplicidad, esto es, en sus propios escritos, y él fue un ardiente defensor de la que parece ser una de las características de su vida. Esto se puede deducir de sus libros, y se expresa formalmente en el Prefacio que escribió para un libro de oración: “Existe un modo supremo de santificación…el cual es accesible prácticamente donde quiera que las almas lo deseen y es la Vía de la Oración…Si hay algo absolutamente claro para la dogmática, así como para la enseñanza de la ascesis en la Iglesia, es que una vida de oración que tiende a la perfección, está al alcance de cualquier devoto cristiano”.[11]

          

 

 

 

 



[1] Esta biografía está en las competentes manos del R. P.  C.C. Martindale, s.j
[2] Misticismo, por el R.P. A.B Sharpe, m.a (C.T.S., Id), p.3
[3] Contemplación mística, por E. Lamballe (Washbourne)
[4] Ibidem, pág 51
[5] San Juan de la Cruz, Ascenso al Monte Carmelo, Libro I, cb. Vii.
[6] Contemplación mística, pág. 98.
[7] Tratado del Amor de Dios, por San Francisco de Sales, libro vi, cap. 3
[8] Ibidem, libro vii, cap. 1
[9] Contemplación mística, pág 98.
[10] Ibidem. Pág 100.
[11] Thesaurum Fidelium, pág. 7 (Longmans)

viernes, 26 de julio de 2013

La clase de religión en un colegio Marista



         Hoy mi hija mayor, que va en 7mo. básico (tiene 12 años), no vino a almorzar. Me había pedido permiso para ir a hacer una tarea a la casa de una compañera. Sin embargo, se las arregló para mandarme una notita sobre la clase de religión que tuvieron esta mañana, la cual copio en su totalidad, en el lenguaje de una niña que aunque pequeña y con sus faltas de redacción tiene la película más clara que muchos...y no es porque sea mi hija: (los destacados son míos, las comillas son de mi hija)

"Mamá lee esto: El A.( profesor de religión) dijo esto:
El papa Juan 23 hizo algo "extraordinario" una "revolución buena" y él hizo lo siguiente en el Concilio Vaticano 2: Este papa se dijo ¿por qué los países que hablan otros idiomas tienen que hacer misas en latín? y ¿por qué el padre no puede mirar a los fieles que quieren ver al padre?
Entonces a este papa se le ocurrió cambiar las misas al idioma de cada país y que el padre mire a las personas que lo quieren ver. Entonces esa fue una "¡gran solución!". Luego todos celebraron menos algunos tontos. Entonces un idiota ( así tal cual se los dijo el profesor de religión...¡qué cabeza no!) que se llama "algo (dijo él) Lefevre (así lo escribió) dijo que se opuso y que quería su misa tradicional y todas sus tonteras, y por lo tanto, lo expulsaron de la Iglesia y se puso a crear otras iglesias que son los lefevbristas ( y todo el curso - yo no - se rió de lo tonto que es Lefevbre).
También dijo que fue la mejor de las mejores ideas (el concilio) y que todavía hay algunos tontos que van a esa "misa inválida" que es la tradicional. Se rieron de lo tonta que es esa gente.
Después te o les cuento más de las tonteras que dijo y de las aberraciones y blasfemias que dijo.
Chao
p.d: dijo que los tontos hacían esto, pero ahora TODOS SOMOS CURAS, ya no es la Iglesia, es un PUEBLO y dibujó:
 Antiguo:           Papa                                            Ahora: TODOS IGLESIA
                     Cardenales
                       Obispos
            Sacerdotes y religiosas
                         Laicos
 
       Bueno estimados lectores, esta es cosa que ya sabemos y que la hemos escuchado miles de veces, pero lo que choca es que estos tipos tienen la tribuna para envenenarles el alma a sus alumnos, con mentiras y descalificaciones gratuitas. Ella que va con su familia a la misa tradicional y que tiene acolitando en el altar a tres de sus hermanos, tuvo que tragarse estoicamente todas las burlas que de esta Santa Misa hacía el profesor de religión, que es un cura  mercedario con permiso para no ser cura.
          Mas, de esto había sido advertida por mi esposo que diariamente les hace el catecismo a todos mis niños y ya les había dicho que se iban a burlar y que iban a tener que soportar que los encontraran raros por ser católicos de Misa Tradicional.
         Por mi parte creo que mi hija y todos en la familia seguiremos siendo de esos "tontos" que continúan  asistiendo a la Misa Tradicional, fuente de infinitas gracias y de un digno culto a Dios.